Ha de estar despejada y ser luminosa y alegre.

Debe rezumar calidez y sensación de acogida.

Al ser la principal zona de dispersión de energía chi (entrada) debemos pintarla de un color luminoso y claro. Si se trata de un vestíbulo pequeño, podemos darle un poco de amplitud colocando un espejo para expandir el espacio, pero nunca debe estar situado frente a la puerta o enviará el chi de nuevo al exterior.

Si tenemos una puerta trasera o ventana conectada directamente con la principal, el vestíbulo actuará como un túnel aerodinámico, en este caso, podemos colocar un móvil en el techo o colocar un mueble o planta, para hacer más serpenteante el chi.

Debemos asegurarnos de que sea luminoso, evitando rincones oscuros, si es necesario colocaremos iluminación o iluminaremos una planta para activar el chi de esta zona.

Si el aseo o la cocina dan al vestíbulo o pasillo, debemos asegurarnos de que las puertas de estas estancias permanezcan cerradas. Y si el baño se situase frente a la puerta principal, tendremos que bajar la tapa del wáter y tener la puerta siempre cerrada.

entrada

Los tonos de amarillo resultan ideales para el salón, estimulan la conversación y favorecen la sociabilidad y armonía entre los miembros.

Las fotografías de amigos y familia, dan también sensación de cohesión.

Debemos evitar muebles y adornos con esquinas afiladas que producen un chi negativo. La mejor forma por tanto para una mesa de comedor será redonda u ovalada.

Es mejor colocar sillas sofás y muebles contra las paredes, de forma que el centro se encuentre despejado. Al mismo tiempo, debemos evitar poner relojes que son recordatorios inoportunos del paso del tiempo. Un salón debe ser eterno.

salon

La cocina ha de tener una buena iluminación y un fregadero alejado de los fogones. Sus superficies han de estar despejadas y se deben guardar los cuchillos grandes y afilados en los cajones.

La cocina, por ser el corazón de la casa, tiene que estar protegida de la puerta principal; no ha de resultar visible cuando se entra a la casa y, si esto no fuera posible, debemos mantener siempre cerrada la puerta de la cocina.

La tarea más importante es saber donde están los artículos de fuego y de agua. El horno, los quemadores, el microondas y la tostadora pertenecen al elemento fuego, pero el fregadero, la nevera, el lavavajillas  y la lavadora, pertenecen al elemento agua. El agua, apaga el fuego, por lo que la mejor distribución será en triangulo, cocina, fregadero y superficie de trabajo. Si esto no fuera posible, ambas alineadas, pero con la superficie de trabajo en el centro.

Es mejor evitar comidas en la cocina, donde el chi es muy fuerte y demasiado rápido para favorecer la digestión, si es posible se debe comer en una estancia aparte donde la energía repose con más calma, por ejemplo, el comedor.

cocinaxcf

El Feng Shui nos llega de un pasado remoto como una herramienta muy útil para potenciar, proteger, equilibrar y armonizar la Energía vital que fluye en nuestro ser y que se proyecta en nuestro espacio inmediato, casas y lugares de trabajo.

Al integrar el Feng Shui, ordenamos los espacios habitables para conseguir armonía entre el espacio que nos rodea y la naturaleza energética que poseemos.

Al poner en práctica las distintas herramientas que nos entrega el Feng Shui, podemos potenciar distintos aspectos personales como:

  • Relaciones personales.
  • Salud y familia.
  • Carrera profesional.
  • Riqueza y prosperidad.
  • Saber y cultura.
  • Creatividad e hijos.
  • Amor y matrimonio.

lapicesLos colores nos rodean y ejercen una poderosa influencia sobre nosotros. En el Feng Shui, los colores son prioritariamente utilizados para representar los cinco elementos y las nueve zonas del mapa bagua.

Podemos provocar cambios positivos y estimular la vitalidad aplicando determinados colores que mejorarán nuestro hogar o lugar de trabajo. Se deben elegir tonalidades que personalmente a uno le gusten, se debe considerar una poderosa herramienta para crear nuestro paraíso personal.

Por ejemplo, una pared situada en la zona correspondiente a la riqueza, puede pintarse de intenso color azul, lavanda o rojo, o bien con ténues tonos pastel de los mismos colores. El color puede, por tanto, emplearse de forma sutil o con intensidad para equilibrar o realzar los cinco elementos.

colors

Zona Bagua

Elemento

Colores

Salud y familia Madera Azules y verdes
Riqueza y prosperidad Azules rojos y prupuras
Fama y Reputación Fuego Rojos
Amor y Matrimonio Rojos, rosas y blanco
Creatividad e hijos Metal Blanco y colores pastel
Personas y Viajes Blanco, gris y negro
Carrera profesional Agua Negro y tonos oscuros
Saber y cultura Negros, azules y verde
Centro Tierra Amarillos y tonos terrosos

Feng significa viento y shui agua. La frase viento y agua simboliza “el viento ascendiendo a la cima de una montaña y el agua subiendo a su cumbre”

CONOCIMIENTOS ANTIGUOS PARA LA VIDA MODERNA

La práctica del Feng shuiy comenzó hace más de 3000 años en China. Fu shi sentó las bases del arte-ciencia del Feng shui y en un principio lo utilizó para obtener abundantes cosechas. Posteriormente unos monjes budistas conservaron esos escritos hasta nuestros días.
El principio de intercambio de Locard dice “todo contacto deja rastro”. Cuando entramos en un sitio, dejamos algo nuestro y nos llevamos algo cuando nos vamos. Nuestro chi o energía se mezcla constantemente con el chi que nos rodea.
El chi siempre se mueve en espiral. Los ángulos muy pronunciados en los muebles, los rincones profundos, las vigas, distorsionan el flujo y provocan la aparición de <> que se dirigirán a los ocupantes de la casa. Las curas del Feng shui, colgantes, plantas, espejos… nos ayudaran a descomponer o tamizar esa energía chi.

LA DIRECCIÓN

Antes de introducir mejoras en su hogar, se debe averiguar la orientación. Se considera que las ocho direcciones magnéticas tienen su propia forma de energía y que las diferentes áreas de la casa se encuentran condicionadas por su orientación respecto al centro de la misma.

Existen tres principios básicos en los que se fundamenta el Feng Shui y que definen el chi: todo está vivo, todo está relacionado y todo cambia. Es decir, el chi es la energía vital que anima, interrelaciona y lo pone todo en movimiento a través de los distintos ciclos de la vida.
El chi existe en la concepción y cuando morimos nos abandona. Esta energía conduce nuestros pensamientos y nuestras emociones de la misma forma que la sangre transporta los alimentos necesarios para nuestras células.
Para entender como fluye el chi o energía vital por nuestra casa, imaginemos un río en su tramo por un terreno poco abrupto: creando meandros, curvas suaves, marcando las orillas. Nuestro río resulta vitalizante, su sonido nos renueva, pero puede que en algún momento, debido al terreno, el agua quede retenida en un recodo. Si visualizamos esta imagen, vemos lo que ocurre en las orillas y los recodos. El río transporta hojarasca y pequeños troncos que ha ido arrastrando a lo largo del recorrido, al bajar el caudal, todo esto se acumula en la orilla y en especial en los recodos. Lo mismo ocurre con el chi de nuestra casa: los pasillos son los cauces de los ríos, las habitaciones grandes recodos y en los rincones el chi se estanca.

EL CHI PERSONAL

La filosofía oriental considera la energía chi de cada ser humano circulando a través de unos canales y meridianos, recibiendo energía ascendente de la tierra (yin) y energía descendente del cosmos (yang).
Es importante ser conscientes de esta energía vital que poseemos todos y cuyo fluir armonioso a lo largo y ancho de nuestro cuerpo constituye la base de nuestra salud y bienestar.
Al considerar la vivienda y nuestro lugar de trabajo como organismos en los cuales nos instalamos y cohabitamos, cuidar la calidad y fluir del chi es, en definitiva, ser conscientes de que vivimos con el lugar, no sólo dentro de él y de que lo que nos afecta, altera la calidad de nuestro chi personal.
Una concentración beneficiosa de chi nos aporta una actitud positiva hacia la vida. Cuando nos sentimos fuertes, chi en abundancia, ningún reto parece demasiado grande. La depresión, sin embargo, se asocia al chi estancado y nos despoja de la capacidad de planificar cosas, de avanzar y crecer.

 

Nada es totalmente yin ni totalmente yang, tiene que haber una pequeña cantidad del opuesto para aportar cierto dinamismo.

Todas las casas tienen áreas yin y áreas yang. Al hacer un estudio de feng shui en un espacio, se intenta fundamentalmente equilibrar estas dos energías presentes y ambas manifestaciones del chi.

El yin está relacionado con cualidades o conceptos como lo femenino, posterior, oscuro, frío, suave, mojado, con la tierra y la luna entre otras cosas; mientras que el yang se asocia con lo masculino, frontal, luminoso, caliente, duro, seco, con el cielo y con el sol.

Una vivienda que presenta sólo luz del norte, carece de energía yang; por lo tanto en ella se realizarán mejor actividades más yin, como estudiar, desarrollar un arte, relajarse o meditar. Sin embargo una casa o un área orientada al sur, será más animada y en ella se podrán realizar actividades como bailar, hablar animadamente o dar una fiesta.

El mapa Bagua se contempla para armonizar al máximo cada espacio para reforzar las energías de los distintos aspectos. Es un mapa de diagnóstico, pero también para mitigar los aspectos que irradian mala energía.

Los cuatro puntos cardinales se asocian con cuatro de los cinco elementos ( agua, fuego, madera y metal ), el quinto está en el centro con el símbolo yin-yang y es el elemento tierra. Estos cinco elementos toman la fuerza fundamental de la vida, “el chi”.

El mapa Bagua puede ser aplicado a cualquier espacio, desde el macrocosmos de una casa al microcosmos de una habitación.

Hay dos formas de utilizar el mapa Bagua, hay una escuela que utiliza como referencia la puerta principal de la vivienda o de cada habitación. Esta referencia la sitúa en la parte inferior de la Bagua, con lo que siempre se situará en las casillas 1, 8 o 6 del mapa. En esta escuela las orientaciones magnéticas no se tienen en consideración, toma el punto de entrada de energía o boca chi como el punto de referencia que establecerá los distintos aspectos de un espacio. Este sistema es muy fácil de aplicar, sólo hay que coger el mapa Bagua y situarlo con la puerta de entrada situada en las casillas inferiores, adaptando los espacios a una plantilla cuadrada o rectangular con algún saliente o entrante suponiendo que la casa sea irregular.

Otras escuelas, sin embargo, aplican el mismo mapa Bagua teniendo en cuenta las direcciones magnéticas terrestres (la escuela de la brújula). Este método es el que vamos a seguir aquí y al que irán orientadas las explicaciones, aunque queda a criterio del lector aplicar una u otra. Si el lector decidiera utilizar la primera, igualmente le serian de utilidad la mayoría de explicaciones de esta página.

En primer lugar debemos localizar el centro de la casa, que se considera el centro energético donde se encuentran y unen las energías de todas las direcciones magnéticas.

Primero dibujamos el plano de nuestra casa a escala y trazamos dos diagonales para encontrar el punto en el que las líneas se cruzan, y en ese punto se coloca la brújula. Cada vez que utilicemos el mapa Bagua en una estancia, deberemos hallar el centro con las diagonales, y a partir de ahí, las direcciones con la brújula.

Marcamos los puntos cardinales (N, S, E y O) y los intermedios (NE, SE, SO y NO) en el plano y superponemos el mapa, de manera que coincidan los puntos cardinales con las divisiones de Bagua.

Es posible que el plano de nuestra casa no sea cuadrado, sea un rectángulo o tenga forma irregular. En este caso, realizaremos una abstracción que complete la estructura hasta que presente una forma cuadrada o rectangular. Superponiendo el plano Bagua en la casa irregular, puede que en alguno de los sectores falte un trozo, si es superior a un tercio de ese trigrama, se denomina “mordida”. Esta parte que falta se contempla como una ausencia y la zona del mapa Bagua que corresponde con esta área, se entiende como una carencia en los aspectos de la vida de los residentes que se corresponden con ella. En este caso será importante aplicar una cura, reforzar estas zonas ausentes, potenciando las zonas de Bagua correspondientes en las restantes habitaciones de la casa.

Si la parte que falta es superior a un tercio, se considera un saliente, una extensión, un agregado, resultando sobredimensionada la zona a la que corresponda. En este caso favorece a la casilla de la que es una extensión.

Una vez ha determinado el Bagua de su casa y de cada una de las habitaciones, tendrás gran cantidad de zonas Bagua con las que trabajar. Empieza trabajando aquellas zonas asociadas a aquellos aspectos de tu vida que deseas mejorar.

Por regla general, el Bagua del piso es más importante que el de cada habitación tomada individualmente, ya que el primero tiene más cantidad de chi estructural. No obstante, al vigorizar las zonas Bagua de las habitaciones, el chi fluye de forma más diná