Nada es totalmente yin ni totalmente yang, tiene que haber una pequeña cantidad del opuesto para aportar cierto dinamismo.

Todas las casas tienen áreas yin y áreas yang. Al hacer un estudio de feng shui en un espacio, se intenta fundamentalmente equilibrar estas dos energías presentes y ambas manifestaciones del chi.

El yin está relacionado con cualidades o conceptos como lo femenino, posterior, oscuro, frío, suave, mojado, con la tierra y la luna entre otras cosas; mientras que el yang se asocia con lo masculino, frontal, luminoso, caliente, duro, seco, con el cielo y con el sol.

Una vivienda que presenta sólo luz del norte, carece de energía yang; por lo tanto en ella se realizarán mejor actividades más yin, como estudiar, desarrollar un arte, relajarse o meditar. Sin embargo una casa o un área orientada al sur, será más animada y en ella se podrán realizar actividades como bailar, hablar animadamente o dar una fiesta.