Archives for posts with tag: Chi

Feng significa viento y shui agua. La frase viento y agua simboliza “el viento ascendiendo a la cima de una montaña y el agua subiendo a su cumbre”

CONOCIMIENTOS ANTIGUOS PARA LA VIDA MODERNA

La práctica del Feng shuiy comenzó hace más de 3000 años en China. Fu shi sentó las bases del arte-ciencia del Feng shui y en un principio lo utilizó para obtener abundantes cosechas. Posteriormente unos monjes budistas conservaron esos escritos hasta nuestros días.
El principio de intercambio de Locard dice “todo contacto deja rastro”. Cuando entramos en un sitio, dejamos algo nuestro y nos llevamos algo cuando nos vamos. Nuestro chi o energía se mezcla constantemente con el chi que nos rodea.
El chi siempre se mueve en espiral. Los ángulos muy pronunciados en los muebles, los rincones profundos, las vigas, distorsionan el flujo y provocan la aparición de <> que se dirigirán a los ocupantes de la casa. Las curas del Feng shui, colgantes, plantas, espejos… nos ayudaran a descomponer o tamizar esa energía chi.

LA DIRECCIÓN

Antes de introducir mejoras en su hogar, se debe averiguar la orientación. Se considera que las ocho direcciones magnéticas tienen su propia forma de energía y que las diferentes áreas de la casa se encuentran condicionadas por su orientación respecto al centro de la misma.

Existen tres principios básicos en los que se fundamenta el Feng Shui y que definen el chi: todo está vivo, todo está relacionado y todo cambia. Es decir, el chi es la energía vital que anima, interrelaciona y lo pone todo en movimiento a través de los distintos ciclos de la vida.
El chi existe en la concepción y cuando morimos nos abandona. Esta energía conduce nuestros pensamientos y nuestras emociones de la misma forma que la sangre transporta los alimentos necesarios para nuestras células.
Para entender como fluye el chi o energía vital por nuestra casa, imaginemos un río en su tramo por un terreno poco abrupto: creando meandros, curvas suaves, marcando las orillas. Nuestro río resulta vitalizante, su sonido nos renueva, pero puede que en algún momento, debido al terreno, el agua quede retenida en un recodo. Si visualizamos esta imagen, vemos lo que ocurre en las orillas y los recodos. El río transporta hojarasca y pequeños troncos que ha ido arrastrando a lo largo del recorrido, al bajar el caudal, todo esto se acumula en la orilla y en especial en los recodos. Lo mismo ocurre con el chi de nuestra casa: los pasillos son los cauces de los ríos, las habitaciones grandes recodos y en los rincones el chi se estanca.

EL CHI PERSONAL

La filosofía oriental considera la energía chi de cada ser humano circulando a través de unos canales y meridianos, recibiendo energía ascendente de la tierra (yin) y energía descendente del cosmos (yang).
Es importante ser conscientes de esta energía vital que poseemos todos y cuyo fluir armonioso a lo largo y ancho de nuestro cuerpo constituye la base de nuestra salud y bienestar.
Al considerar la vivienda y nuestro lugar de trabajo como organismos en los cuales nos instalamos y cohabitamos, cuidar la calidad y fluir del chi es, en definitiva, ser conscientes de que vivimos con el lugar, no sólo dentro de él y de que lo que nos afecta, altera la calidad de nuestro chi personal.
Una concentración beneficiosa de chi nos aporta una actitud positiva hacia la vida. Cuando nos sentimos fuertes, chi en abundancia, ningún reto parece demasiado grande. La depresión, sin embargo, se asocia al chi estancado y nos despoja de la capacidad de planificar cosas, de avanzar y crecer.

 

Nada es totalmente yin ni totalmente yang, tiene que haber una pequeña cantidad del opuesto para aportar cierto dinamismo.

Todas las casas tienen áreas yin y áreas yang. Al hacer un estudio de feng shui en un espacio, se intenta fundamentalmente equilibrar estas dos energías presentes y ambas manifestaciones del chi.

El yin está relacionado con cualidades o conceptos como lo femenino, posterior, oscuro, frío, suave, mojado, con la tierra y la luna entre otras cosas; mientras que el yang se asocia con lo masculino, frontal, luminoso, caliente, duro, seco, con el cielo y con el sol.

Una vivienda que presenta sólo luz del norte, carece de energía yang; por lo tanto en ella se realizarán mejor actividades más yin, como estudiar, desarrollar un arte, relajarse o meditar. Sin embargo una casa o un área orientada al sur, será más animada y en ella se podrán realizar actividades como bailar, hablar animadamente o dar una fiesta.