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El mapa Bagua puede ser aplicado a cualquier espacio, desde el macrocosmos de una casa al microcosmos de una habitación.

Hay dos formas de utilizar el mapa Bagua, hay una escuela que utiliza como referencia la puerta principal de la vivienda o de cada habitación. Esta referencia la sitúa en la parte inferior de la Bagua, con lo que siempre se situará en las casillas 1, 8 o 6 del mapa. En esta escuela las orientaciones magnéticas no se tienen en consideración, toma el punto de entrada de energía o boca chi como el punto de referencia que establecerá los distintos aspectos de un espacio. Este sistema es muy fácil de aplicar, sólo hay que coger el mapa Bagua y situarlo con la puerta de entrada situada en las casillas inferiores, adaptando los espacios a una plantilla cuadrada o rectangular con algún saliente o entrante suponiendo que la casa sea irregular.

Otras escuelas, sin embargo, aplican el mismo mapa Bagua teniendo en cuenta las direcciones magnéticas terrestres (la escuela de la brújula). Este método es el que vamos a seguir aquí y al que irán orientadas las explicaciones, aunque queda a criterio del lector aplicar una u otra. Si el lector decidiera utilizar la primera, igualmente le serian de utilidad la mayoría de explicaciones de esta página.

En primer lugar debemos localizar el centro de la casa, que se considera el centro energético donde se encuentran y unen las energías de todas las direcciones magnéticas.

Primero dibujamos el plano de nuestra casa a escala y trazamos dos diagonales para encontrar el punto en el que las líneas se cruzan, y en ese punto se coloca la brújula. Cada vez que utilicemos el mapa Bagua en una estancia, deberemos hallar el centro con las diagonales, y a partir de ahí, las direcciones con la brújula.

Marcamos los puntos cardinales (N, S, E y O) y los intermedios (NE, SE, SO y NO) en el plano y superponemos el mapa, de manera que coincidan los puntos cardinales con las divisiones de Bagua.

Es posible que el plano de nuestra casa no sea cuadrado, sea un rectángulo o tenga forma irregular. En este caso, realizaremos una abstracción que complete la estructura hasta que presente una forma cuadrada o rectangular. Superponiendo el plano Bagua en la casa irregular, puede que en alguno de los sectores falte un trozo, si es superior a un tercio de ese trigrama, se denomina “mordida”. Esta parte que falta se contempla como una ausencia y la zona del mapa Bagua que corresponde con esta área, se entiende como una carencia en los aspectos de la vida de los residentes que se corresponden con ella. En este caso será importante aplicar una cura, reforzar estas zonas ausentes, potenciando las zonas de Bagua correspondientes en las restantes habitaciones de la casa.

Si la parte que falta es superior a un tercio, se considera un saliente, una extensión, un agregado, resultando sobredimensionada la zona a la que corresponda. En este caso favorece a la casilla de la que es una extensión.

Una vez ha determinado el Bagua de su casa y de cada una de las habitaciones, tendrás gran cantidad de zonas Bagua con las que trabajar. Empieza trabajando aquellas zonas asociadas a aquellos aspectos de tu vida que deseas mejorar.

Por regla general, el Bagua del piso es más importante que el de cada habitación tomada individualmente, ya que el primero tiene más cantidad de chi estructural. No obstante, al vigorizar las zonas Bagua de las habitaciones, el chi fluye de forma más diná

Ahora que tus ojos se han abierto un poco más al Feng Shui, examinaremos los cinco elementos y la forma de relacionarse con nuestro entorno.

Estos cinco elementos son: madera, fuego, tierra, metal y agua, y están considerados las piezas esenciales con las que se construye todo aquello que existe sobre la tierra.

Estos puntos están asociados con los puntos de la brújula y se muestran en el mapa Bagua. La madera estaría situada en el Este, el fuego en el Sur, el metal en el Oeste y el agua en el Norte. La tierra, o equilibrio, es el balance natural de los otros cuatro elementos y aparece en el centro de la Bagua. Estos elementos siguen el ciclo del yin y el yang, el fuego es mayoritariamente yang y el metal y el agua yin.

El Feng shui considera que los seres humanos están compuestos por una combinación de los cinco elementos y que por lo tanto se sienten especialmente cómodos cuando todos están de alguna manera presentes en sus hogares o lugares de trabajo.

Cuando trabajamos con los cinco elementos, utilizamos tres técnicas básicas:

  1. Identificación de los elementos de un entorno.
  2. Valoración de la necesidad de añadir o modificar factores relativos a los elementos.
  3. Dictamen de sugerencias y consejos específicos para establecer un equilibrio necesario entre los elementos.

Para valorar esto, podemos utilizar la <>, buscando los elementos reales propiamente dichos, o bien aquellos que los simbolizan o del color o forma asociada a uno de ellos.

El chi puede ir de un elemento a otro de dos maneras conocidas como el Ciclo Constructivo y el Ciclo Destructivo. En el Ciclo Constructivo, el chi sigue un camino circular. Cada elemento da energía útil a los de cada lado; por ejemplo, el agua apoya la madera y debilita al metal, y la madera debilita al agua y nutre al fuego.

Sin embargo, en el Ciclo Destructivo, el círculo está interrumpido. El chi de cada elemento se mueve en líneas rectas, evitando el próximo elemento y controlando el siguiente.

Podemos utilizar el Ciclo Constructivo para estimular el chi de un sector de la Bagua. Un ejemplo de ello sería, por ejemplo, aumentar con elementos agua la energía del sector sureste, que está gobernada por la madera. De la misma forma, el Ciclo Destructivo puede ser útil en los cuartos de baño añadiendo símbolos de tierra a la decoración y controlando de esta forma la energía agua que domina en esa estancia.